El alma que ha visto, lo mejor posible, las esencias y la verdad, deberá constituir un hombre, que se consagrará a la sabiduría, a la belleza, a las musas y al amor. Platón, Fedro o de la belleza.
Perhaps he knew, as I did not, that the Earth was made round so that we would not see too far down the road. Isak Dinesen
Sólo vemos lo que miramos. Mirar es elegir. John Berger
Y cogeré hasta el final de los tiempos, las plateadas manzanas de la Luna, las doradas manzanas del Sol. William Butler Yeats

domingo, 8 de noviembre de 2015

One Sunday morning


"Hoy, antes del alba, subí a las montañas, miré los cielos llenos de luminarias y le dije a mi espíritu:-Cuando conozcamos todos éstos mundos y el placer y la sabiduría que contienen ¿estaremos tranquilos y satisfechos?-Y mi espíritu dijo: No, ganaremos esas alturas sólo para seguir adelante" 
(Walt Whitman 1819-1892)




Cipreses del Pantano y Castaño de Indias (El Retiro)




Distribución de parterres en el Jardín Botánico (Madrid)






¡Dense una vuelta por el Retiro y el Jardín Botánico de Madrid. En ésta época del año está precioso!

"One sunday mornig" Wilco

viernes, 16 de octubre de 2015

Viaje en globo al Polo Norte


A finales del año 2011 se cumplió el centenario de la conquista del Polo Sur. El 14 de diciembre de 1911, el noruego Roald Amundsen alcanzaba por primera vez en la historia esta zona del planeta; 34 días más tarde, el 4 de enero de 1912, lo hacía el británico Robert F. Scott, viaje del que no regresaría jamás. Pero ¿qué sabemos de las expediciones fallidas al Polo Norte? resulta que a finales del Siglo XIX un hombre llamado Salomon Augusto André y dos compañeros más, Knut Fraenkel y Nils Strindberg, se hicieron famosos en toda Suecia por su fallida y fatal expedición en globo al Polo Norte.  




El plan del viaje era un poco surrealista, pretendían sobrevolar el Polo Norte en un globo de aerostato de hidrógeno, cruzando el Océano Ártico hasta el Estrecho de Bering y aterrizar bien en Alaska, Rusia o Canadá. Hasta esa fecha, julio de 1897, nadie se había planteado una hazaña de semejante calibre, entre otras razones porque era demasiado arriesgada pero además también porque era imprescindible el completo dominio en el control del globo, hasta entonces utilizados tan sólo en travesías cortas.


El ingeniero Andrée  inventó un método de control con cables de arrastre que se dejaban caer hasta el suelo, y cuya función consistía en impedir que el globo alcanzara la velocidad del viento, lo que permitía medianamente controlar el globo. A pesar de las muchas pruebas que se hicieron, el método no era particularmente fiable, lo cual no les garantizaba de antemano éxito en la expedición, pero lo más rocambolesco fue que el globo Örnen (El Águila), se llevó directamente a Svalbard desde su fábrica en París, sin haber sido probado antes...


Andrée, Strindberg y Frænkel salieron de de Danskøya (Svalbard) el 11 de Julio de 1897, a los tres días de permanecer en el aire, el globo comenzó a perder hidrógeno y se estrelló en el casquete polar. El accidentado globo quedó sobre la banquisa sin posibilidades de ser reparado. Los tres expedicionarios se enfrentaban a una cruda y extenuante realidad, dirigirse hacia el sur, a pie, sobre el hielo flotante, inadecuadamente vestidos, sin el equipo necesario y enfrentados a la dificultad del terreno. Su regreso fue en vano, los expedicionarios alcanzaron, agotados, la deshabitada isla de Kvitøya en las Svalbard, pero no consiguieron sobrevivir y murieron.


La expedición no fue planteada con los medios suficientes para salir adelante, contaba con conocimientos técnicos y científicos en muchas áreas, pero sus miembros carecían de la fortaleza y el entrenamiento físico necesario para sobrevivir en condiciones extremas. Los tres eran personas de oficina y laboratorio, gentes dedicadas al estudio y la investigación,  con muy poca experiencia en travesías polares, exceptuando a Knut Fraenkel atleta acostumbrado a largas caminatas en la montaña. Los expedicionarios no llevaban ropas de piel sino abrigos de paño y pantalones con hule por lo que parecían estar siempre mojados, el clima húmedo y neblinoso del ártico no fue un buen aliado. Los cuerpos de los expedicionarios fueron encontrados 33 años más tarde de su desaparición, esto ocurrió en el año 1930 cuando se descubrió el lugar donde perecieron en Kvitøya, por las tripulaciones de dos barcos, el Bratvaag y el Isbjørn. Entre otros hallazgos se encontraron un diario y dos esqueletos, los cuales fueron identificados como los restos de Andrée y de Strindberg (por los monogramas en sus ropas). El tercero de ellos fue encontrado junto a varios artefactos, incluyendo una caja de estaño con las películas, bitácoras y mapas de Strindberg.

El Centro del Círculo Polar Ártico 66º 33" N

martes, 22 de septiembre de 2015

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Una isla en mi memoria



Más allá de las islas remotas encontré tu sonrisa envuelta en hielo.
Más allá de la isla remota de tu pensamiento me refugié de mi soledad.
Más allá de la costas y los puertos sin nombre hallé la puesta de sol más bella reflejada en tu rostro.
Más allá de tu silencio y tu caricias furtivas que navegan en mis sueños...





OCÉANO PACÍFICO-ISLA PITCAIRN (Reino Unido)
25º 3´ Sur
130º 6´ Oeste
45 km2 / 48 habitantes

No existe mejor escondite que esta isla, apartada de las rutas comerciales y mal ubicada en los mapas del Almirantazgo Inglés. Se habían sublevado y sus acciones deberían ser juzgadas, probablemente con la pena máxima, pero no era posible regresar a casa, no para esos hombres ni para sus mujeres, raptadas en Tahití. En Inglaterra los habrían encarcelado de por vida, pero tras el naufragio no tuvieron más remedio que dejarlos presos en Pitcairn: "Aquí os quedáis, esta es otra forma de acabar con vosotros", les dijo Christian Fletcher, cuando acamparon alrededor de una hoguera, cuyas ascuas fueron usadas más tarde por los sublevados para incendiar la Bounty y así evitar un posible regreso a casa, donde los habrían condenado a morir en la horca. El oficial Christian Fletcher fue víctima de la segunda sublevación y luego vinieron una tercera y una cuarta. Apenas hubo supervivientes a estas masacres continuadas. "Tengo curiosidad por saber qué les sucedió a los marineros sublevados. ¿Por qué se quedaron en Pitcairn, matándose mutuamente durante dos largos años? ¿Qué le sucede a la naturaleza humana, que permite que los hombres sean violentos incluso en una isla tan paradisíaca? ¡Esto es lo que me interesa!" Estas fueron las últimas palabras de Marlon Brando, quien según un contrato vinculante, tiene el control artístico de esta escena; se trata de la muerte de Christian Fletcher: el oficial yace sobre el suelo, sólo se puede ver su cabeza, ya que una manta lo tapa hasta la barbilla para ocultar las quemaduras. Tiene la cara empapada de sudor y surcadas de manchas de hollín, sus ojos entreabiertos brillan en la oscuridad, sus cejas se levantan y vuelven a bajar y su boca (la de Marlon) pregunta con un estertor si él (Fletcher) se está muriendo. Hasta ese momento, este hombre no era más que una diva de esencias y perfumes, un dandy en los mares del Sur, con batín de seda, babuchas puntiagudas, voz suave y una rosa roja detrás de la oreja, que aparecía y desaparecía de la superficie de setenta milímetros del negativo de la película y de vez en cuando olvidaba su impostado acento británico. "Qué inútil fue todo". Su rostro se paraliza y su mirada se apaga; la cámara realiza una panorámica y puede verse cómo los restos quemados de la Bountyse hunden en el mar. 
Atlas de Islas Remotas de Judith Schalansky. Nórdica libros 2014



martes, 25 de agosto de 2015

Postales de verano (V)

Esgrafiado segoviano. Sede del Colegio de Arquitectos. Casa del Marquesado.






Paseo por la Alameda y el interior de la Casa de la Moneda, Ceca fundada en el Siglo XVI y cuyo Museo muestra un ejemplo de la arquitectura industrial más antigua de España.







martes, 28 de julio de 2015

Escenarios norteamericanos


Edward Hooper "Nighthawks"1942

El tema musical "Green arrow" de la banda norteamericana de Hoboken y llamados singularmente, Yo la tengo, me acompaña en las últimas páginas del libro "América, América" de Xavier Moret, un autor al que sigo mucho últimamente. Su último libro está dedicado a "La memoria de Aratat" esa montaña en suelo turco que significa mucho más que una elevación del terreno. Es el símbolo más sagrado para los Armenios y es ahí donde comienza una Historia dedicada a un país que sufrió uno de los genocidios más terribles que se recuerdan...
En América, América, encontramos un relato ameno y ágil, divertido y cargado de anécdotas en un viaje que discurre por California y el Far West siguiendo parte de la famosa Ruta 66. Si no tienes un destino trazado o andas divagando entre posibles lugares por visitar en tus vacaciones aquí puedes encontrar las pistas para adentrarte en el fabuloso universo musical, literario y cinematográfico de los EE.UU. (Yo de momento me quedo en casa escuchando la música de Yo La Tengo)
He escogido algunos párrafos de esta crónica de viaje que merece la pena recordar en pequeñas pinceladas. 
De momento escapemos al Valle de la Muerte (Death Valley) por aquello del calor y las temperaturas extremas que caen sobre el Planeta Tierra. Así dice Moret: "Su punto más bajo se encuentra a 85 metros bajo el nivel del mar, hace un calor que supera los 40 grados a la sombra y en 1913 se se alcanzó el récord de 57º grados, por lo que se le considera unos de los lugares más inhóspitos de la tierra. Se hace difícil comprender por qué atrae a un millón de visitantes al año".
Un lugar destacado del valle es Zabriskie Point, como la película americana de Michelangelo Antonioni rodada en 1970. El nombre se lo debemos a uno de los ingenieros que estuvieron al frente de las minas de bórax, mineral muy utilizado para la fabricación del jabón; el producto final refinado se  transportaba a través del valle mediante grandes carros tirados por grupos de 20 mulas que dieron nombre a la marca del jabón Twenty mule team, de gran fama en los Estados Unidos.



Viajando unos cuantos kilómetros hacia el Oeste nos topamos con una localidad, San Bernardino, interesante por su historia (desde que fue fundada), y cuyas tribus locales bautizaron como "El valle de la mano ahuecada de Dios". Se la conoce como Arrowhead (Cabeza de Flecha) por el monumento geológico que forman sus montañas de los alrededores. Se podrían contar un sin fin de cosas sobre esta ciudad, desde la llegada de misioneros españoles a finales del siglo XVIII hasta el efecto sanador de sus aguas, pero para resultar un poco desalmada lo que me llama la atención de este lugar es que fue la cuna de ¡Los Mcdonald´s!. Así lo describe Moret "Los hermanos McDonald empezaron a hacer hamburguesas con ketchup y patatas fritas en San Bernardino en los años cuarenta. Ahora más de medio siglo después, su imperio parece no tener límites. El fast food americano ha conquistado, y viciado el mundo". En la actualidad McDonald´s está presente en más de 119 países, cuenta con unos 33.000 restaurantes repartidos por el mundo, da empleo a unas 400.000 personas (las condiciones laborales las desconozco...), y tiene unos ingresos de más de 25.000 millones de dólares anuales.


Siguiendo la estela californiana nuestra siguiente parada la tenemos en la ciudad de Los Ángeles (LA como se la conoce en realidad). "Buscamos el Bradbury Building, una de las estrellas arquitectónicas de la ciudad y de la película Blade Runner. Es un antiguo edificio de oficinas victoriano que en la película hace las veces de vivienda de Harrison Ford. Estuvieron a punto de derribarlo para construir en su lugar uno de esos rascacielos de cristal y acero, pero por fortuna se salvó (...) La siguiente parada es la Biblioteca Central, decorado con estilo beaux arts, que sobrevive entre los rascacielos. Los ecos que llegan hasta aquí son de Charles Bukowski-el hereje, el heredero de los beats-y, especialmente, los de su poema El incendio de un Sueño, donde evoca la Biblioteca":

La vieja Biblioteca Pública de Los Ángeles
evitó muy probablemente 
que me convirtiera en un 
suicida
un ladrón de bancos,
un tío
que pega a su mujer,
un carnicero o
un motorista de la policía...

Edificio Bradbury

Sí seguimos viajando por los EE:UU es inevitable no alojarnos en uno de los moteles que sortean las carreteras americanas. 
Sam Cook, uno de los pioneros del soul y que consiguió fundar su propia discográfica, la SAR Records, murió acribillado a balazos precisamente por la dueña de un hotelucho sórdido de Los Ángeles. El cantante, según parece, perseguía en pelotas por el pasillo a una mujer con la que se supone acababa de hacer el amor y que se estaba largando con su ropa y su cartera. La cuestión es que nuestro querido Sam la guiñó de la manera más absurda. La policía no inició una investigación formal de lo sucedido (Sam Cook estaba casado y con hijos) por lo que se dictaminó homicidio justificado. 

Iba a seguir contando más batallitas que aparecen en el libro, como la etapa de alcalde en el Carmel del actor y director Clin Eastwood, o la influencia que tuvo el excéntrico personaje William Randolph Hearst en la película Ciudadano Kane, en el que se inspiró Orson Welles para su protagonista...esto si es un capítulo de los que merece la pena leer e indagar, pero casi mejor es coger el libro y leértelo a la sombra de un tilo, un olmo, un roble o hasta un castaño de indias, fuera del ruido y el calor de la ciudad. Yo seguiré investigando un poco más sobre esos lugares que nos hacen soñar en las cálidas noches de verano. 
Adiós América! Farewell USA!

Xavier Moret. América, América, viaje por California y el Far West. Ediciones Península 1998. 









lunes, 13 de julio de 2015

Lugares recónditos: Isla Soledad (Rusia)



A la diseñadora y editora alemana, Judith Schalansky, se le ocurrió hace un par de años una aventura singular. Mientras paseaba por la Sala de Cartografía de la Biblioteca Estatal de Berlín-contemplando los mapas que trazaron el destino de Europa-pensó una idea brillante: dar un nombre a cada una de esos minúsculos trozos de tierra que ya casi nadie recuerda. Islas remotas que flotan ancladas en Mares y Océanos, como gotas de hielo, como paraísos perdidos en el trópico, como pedazos de arcilla suspendidos en la nada. Aplaudo tan magnífico trabajo, por la calidad de los textos, por la imaginación que nos despierta, por la sencillez de sus páginas y por la fantasía que encierra cada uno de los remotos paraísos e infiernos en los que se puede convertir una isla.


Alicante, 13 de Julio de 2015 (Tercera Ola de calor del verano)
Latitud 38º 20´43" N 
Longitud 00º 28´53" W

Isla Soledad 
Latitud 77º 29´ 00" N
Longitud 82º 30´ 00" E




Océano Glacial Ártico. Isla Soledad (Rusia), también llamada Isla de la Reclusión.
Soledad se encuentra en el Polo Norte, en el centro del Mar de Kara. La isla hace honor a su nombre: es fría y desolada, en invierno se blinda de bloques de hielo; la temperatura media anual es de 16º grados bajo cero y en verano apenas supera los 0º grados. Aquí no vive nadie, una antigua estación polar se desmorona sobre la nieve, edificios abandonados con vistas a pantanos lejanos, dormitan en los fiordos. En esta isla se encontró una vértebra de una bestia de una tiempo que no es el nuestro; un par de años después, un submarino alemán, bombardeó la estación meteorológica, destrozando varios cobertizos y matando a todos los trabajadores. Atacar Soledad fue una de las últimas misiones de éste destacamento alemán, de nombre Operación Maravilla. Durante la Guerra Fría, el centro meteorológico fue reconstruido y se convirtió en una de las estaciones polares más grandes de toda la Unión Soviética. Un marinero, procedente de Tromso, descubrió y bautizó ésta isla hace ya mucho tiempo, pero ese primer nombre ha sido olvidado. Los rusos la llamaron Isla de la Reclusión, pero quienes visitan la isla hoy en día ya no son prisioneros, sino eremitas que quieren pasar un año gélido y silencioso en Soledad hasta regresar a tierra firme convertidos en santos. Los víveres se conservan cubiertos de hielo en barracas verdes de madera, igual de congelados que los barómetros y los restantes instrumentos usados para medir la dirección del viento, la radiación del hielo o la altitud de las nubes; el pluviómetro está enterrado bajo una gran capa de nieve. En una pared, revestida con papel con dibujos de palmeras falsas, cuelga un retrato de un barbudo Lenin. En un cuaderno están meticulosamente anotadas todas las tareas de mantenimiento realizadas por los mecánicos, así como los niveles de aceite y gasolina de la única máquina del lugar. La última entrada que se conserva, escrita con rotulador rojo, se sale de los márgenes del cuaderno y sostiene lo siguiente: "23 de Noviembre de 1996. Hoy llegó la orden de evacuación. El depósito de agua se está vaciando, generador desconectado". La estación está...La última palabra es ilegible. Bienvenidos a Soledad.

Isla Soledad (Rusia)

Judith Schalansky "Atlas de islas remotas". Nórdica Libros (2013)