El alma que ha visto, lo mejor posible, las esencias y la verdad, deberá constituir un hombre, que se consagrará a la sabiduría, a la belleza, a las musas y al amor. Platón, Fedro o de la belleza.
Perhaps he knew, as I did not, that the Earth was made round so that we would not see too far down the road. Isak Dinesen
Sólo vemos lo que miramos. Mirar es elegir. John Berger
Y cogeré hasta el final de los tiempos, las plateadas manzanas de la Luna, las doradas manzanas del Sol. William Butler Yeats

miércoles, 18 de enero de 2017

Los lugares más fríos del planeta (I)




Como cada Enero llega el frío, las temidas olas polares, el viento que no cesa, las nevadas, la cencellada, hasta el hielo, lo que me hace recodar una de mis películas favoritas "Tormenta de hielo" dirigida por Ang Lee en el año 1997. Como su título indica durante la acción de la misma se produce una enigmática y sobrecogedora tormenta de hielo, el final ya es otra cosa...lo dejo en suspense para los que aún no la habéis disfrutado.
Hoy es un día de esos que se recuerdan en las zonas de costa. La nieve ha llegado a cota cero y eso es algo tan inusual que las gentes del lugar se han lanzado de lleno a rebozarse en el manto blanco que la nieve ha dejado en las playas del Mediterráneo. Si hablamos de temperaturas mínimas pues también se empieza a hablar de récords y demás; yo siempre recordaré la nieve que se depositaba en la parte alta de los tejados que había enfrente de mi casa, y cómo no, de los carámbanos que se hacían en los arcos del acueducto, eso sí era frío...



Cuando se habla del invierno siempre buscamos la temperatura más fría y el lugar del planeta más lejano y desconocido que fácilmente puede recaer en Siberia o en dos islas situadas en lo más remoto de la tierra.
Oymyakón, es un diminuto poblado situado en el noreste de la República de Sajá, al este de Siberia, Rusia. Cuenta con poco menos que 470 habitantes y su suelo se halla permanentemente congelado formando permafrost. ¿Pero qué le hace a Oymyakón destacar del resto? la respuesta esta en este dato: el 26 de Enero de 1926 se registró la temperatura más baja hasta la fecha -71,2 ºC, nunca antes se había registrado una temperatura tan baja en zona habitada, siendo la más baja en el Hemisferio Norte. Ante tal helador panorama uno se pregunta cómo viven los habitantes de esta aldea. Pues bien, como su nombre indica, etimológicamente Oymyakón significa en idioma yakuto "agua que no se congela" y esto sucede gracias a  las aguas termales que les rodean. El invierno tiene una duración de unos 9 meses y es realmente duro. Para dar algunos datos diremos que todo aquel líquido que permanece en el exterior se congela en menos de 10 segundos, tus pestañas se congelan con la brevedad del estornudo, la gasolina se solidifica si se apaga el motor, y bueno tender la ropa mojada en el exterior de casa, por supuesto, no se contempla. Oymyakón es algo así como vivir dentro de un congelador.



(Al fondo creo ver la estatua de Lenin...)

A los que os pueda apasionar el tema (como a una servidora), os dejo el enlace de un documental que fue a grabar el meteorólogo, Mario Picazo y que da una idea del lugar. ¡Muy interesante!
Climas extremos-Oymyakon

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Solsticio de invierno




Llega el Solsticio de invierno. Como cada 21 de Diciembre asistimos a un fenómeno en el que el sol y la tierra se alejan, pero que al mismo tiempo comienzan a aproximarse, muy, muy lentamente.
La cuestión o la pregunta es por qué esta fecha y no otra. Como si de un cuento se tratara para poder entender este lío de fechas, horas y días debemos remontarnos a tiempos pretéritos. En el año 45 a. C, cuando el tiempo se regía por el calendario Juliano (introducido por Julio César) se estableció el 30 de Diciembre como el solsticio de invierno en Europa. Este calendario no era del todo preciso ya que se producía un desfase de días con respecto al Año trópico, aproximadamente un día cada 128 años. Como resultado el calendario Juliano perdía alrededor de tres días cada cuatro siglos. Para corregir este error se impuso en la mayoría de los estados católicos europeos el Calendario Gregoriano promulgado por el Papa Gregorio XIII en 1582. El Papa aconsejado por los astrónomos decretó la Bula Inter Gravissimas por la que ese mismo 4 de Octubre de 1582 (y de un plumazo) se convirtió en viernes 15 de Octubre para compensar esa diferencia de días acumulada en siglos anteriores. De la misma manera se trasladaba el Año Nuevo del 24 de Marzo utilizado tradicionalmente en el calendario Juliano al 1 de Enero del calendario Gregoriano.




Estos días de Diciembre también vienen acompañados de la celebración del supuesto nacimiento de Jesucristo, el cual y debido también a líos de fechas no nació precisamente un 25 de Diciembre, sino que fue más bien en primavera.
Los romanos eran dados a celebrarlo todo, o casi todo y si esas fiestas y banquetes venían acompañadas de la figura de sus dioses, la cosa iba a más. El mes de Diciembre suponía para ellos la celebración del Sol Invictus, es decir el Deus Sol Invictus-dios sol invicto-cuya fiesta se celebraba el 25 de Diciembre. Sí esto sucedía así, significaba que el primer día tras los seis días posteriores del estancamiento solar, traería una primera luz del día que empezaría a alargarse y que la salida del sol iniciaría su movimiento hacia el Norte. Algo muy mágico, algo parecido a un renacimiento del sol.




Hoy 21 de Diciembre el Sol alcanza su máxima declinación Sur (-23º 27´) y será por lo que durante unos días su altura máxima a mediodía no cambiará. Esta curiosidad astronómica ya era conocida por lo romanos, por eso le llamaron "sol invicto" (sol quieto). Exactamente hoy a las 11.44 minutos comenzará el solsticio en la España peninsular por lo que haciendo cuentas el invierno durará 88 días y 23 horas terminando el 20 de Marzo del 2017. Entremedias eso si podremos contar con la sabia o aleatoria predicción de Phil en el conocido como "groundhog day" que se celebra cada 2 de Febrero en la localidad de Punxsutawney en el Estado de Pensilvania. Este día la marmota Phil si al salir de la madriguera no ve su sombra por ser un día nublado, dejará su madriguera, lo cual significa que el invierno terminará pronto. Por el contrario si al salir de su madriguera ve su sombra por ser un día soleado, Phil se meterá en su madriguera de nuevo lo cual significará que tendremos seis semanas más de invierno. 




¡Feliz noche, larga e invernal!



jueves, 8 de diciembre de 2016

Un viaje al Pacífico más desconocido


Maris Pacifici-Ortelius (1589)

Llevo semanas literalmente engancha a la serie documental de viajes-Pacífico-que estrenó Rtve en la 2 hace unos meses. Diez apasionantes capítulos en los que viajar se convierte en una forma de vida para sus tres protagonistas: un periodista, un productor y un cámara. Si no me fallan los datos creo que han llegado a recorrer unos 40.000 km. en doce meses y la friolera de 19 países con sus innumerables atolones e islas.
No es fácil alejarse de lo cotidiano y más sabiendo que lo que te espera durante ese tiempo fuera de casa viene acompañado en ocasiones de dificultades de todo tipo. Aún así el viaje o los viajes (siempre en plural) te hacen explorar (te) y recolocan tu vida y mente de forma milagrosa. Un viaje siempre será el mejor regalo.
Yo, después de visionar la serie halago el trabajo de estos chicos sobre todo por el gran respeto y la delicadeza con la que  han sido capaces de plasmar y de transmitir la esencia del ser humano. Y bueno también porque creo que han hecho un trabajo excepcional de filmación y de realización.


Expedición de Magallanes-Elcano (1519-1522)

El Pacífico es el mayor Océano, el último de los grandes Océanos que faltaba por descubrir a finales de la Edad Media y fue un pacense, Vasco Núñez de Balboa (1475-1519) que tras cruzar el istmo de Panamá tomó posesión de sus aguas en nombre de los Reyes Católicos. Le otorgó el nombre del Mar del Sur.
Fue durante la Expedición de Magallanes, sí aquella que circunnavegó el globo, la que le dio su actual nombre-Pacífico-por encontrarse en aguas tranquila, aunque a menudo se suceden los tifones y la actividad sísmica y volcánica.
La primera expedición que consiguió dar la vuelta al mundo, contaba entre sus tripulantes con un cronista de viaje, un hombre llamado, Antonio Pigafetta (1480-1534), un italiano que trabajó como explorador y geógrafo. De los 265 hombres que componían la tripulación tan sólo regresaron en 1522 dieciocho, entre los que sí se encontraba Pigafetta. El relato de los hechos que acontecieron a tan magna empresa se recogen en "Relazione del primo viaggio intorno al mondo" (1524) la principal fuente documental sobre el viaje de Magallanes.

A lo largo de los siglos posteriores han sido muchas las expediciones de carácter científico las que han arribado a los Mares del Sur, a las Molucas, a las Filipinas, a las Célebes, a las Salomón, a las Galápagos...y muchos los hombres que han arribado a sus costas, como James Cook, Louis Antoine de Bougainville, Álvaro de Mendaña, Francisco Javier Balmis, Jorge Juan y Santacilia, Juan Sebastián Elcano...lugares en los que muchos de ellos encontraron la muerte, bien por enfermedades o por enfrentamientos con las tribus locales. Las aguas pacíficas han sido exploradas por una infinita lista de balleneros, botánicos, geografos...en definitiva buscavidas y aventureros de todos los lugares y creencias.

Bohol island

Para no desvelar los grandes misterios de esta expedición tan solo adelantaros que comienza en Japón adentrándose en la Ruta sagrada de Kumano Kodo y la ciudad de Koyasan, China con el templo colgado de Datong...siguiendo el  camino por el Sudeste Asiático y tocando países a los que yo tengo especial cariño como son Viêtnam, Camboya, Laos y dando el salto a islas escondidas del archipiélago indonesio. Visitando sus tribus, sus gentes, compartiendo techo y comida con la comunidad de los Penan. Atravesando las selvas nuestros protagonistas visitarán a los llamados gitanos del mar en el Triángulo de coral, y la bucólica isla de Bohol con una de las especies de mono más pequeña del mundo: el tarsero
Sulawesi, el Mar de Banda, las dos Papúas, un paseo por la Melanesia para dar paso a Australia, las Fiyi, Samoa, las Islas Cook y ya para finalizar New Zeland.
Seguro que me dejo muchos lugares pero para eso mejor ver la serie completa y ser testigo de una hazaña de ensueño.
¡Gracias a Daniel Landa, a Pablo Vidal y a Yerai Martín por vuestro magnífico trabajo!


martes, 1 de noviembre de 2016

¿Qué fue de Jeremiah Johnson?




Hubo un tiempo pretérito en el que los hombres vestían calzones largos de lana y gorros de piel de zorro. Gastaban en el mejor de los casos una pastilla de jabón en toda su vida que acompañaban con un baño y un buen rociado de perfume barato. La barba solía cubrir su rostro toda la temporada de caza-ya se sabe que el pelo es un elemento agradecido en las noches de bajo cero-solían dormir en ocasiones al raso y si la suerte o las circunstancias les favorecían podían pegar la oreja dentro de una tienda de campaña, eso sí provistos de todo el ropaje y un buen rifle en sus adentros.
Siempre me gustó la historia de Jeremiah Johnson, un trampero que abandona la vida de las ciudades para lanzarse en solitario a su propia supervivencia, a un continuo monólogo diario entre el ser y el medio que te rodea. La caza de osos, castores o cualquier animal de sangre caliente podía formar parte del menú, la dieta por entonces era de lo más básica y sencilla. 
Jeremiah no fue un personaje de ficción. El excelente director de cine, Sidney Pollack, plasmó en la pantalla una de las historias más bellas de la relación entre el Hombre y la Naturaleza y para ello se valió de un personaje real conocido como mountain man, un tal John Johnson (1824-1900) y apodado Liver-Eating (El comehígados), esperemos que de animales...la acción transcurre durante la Guerra de Intervención estadounidense en México durante los años 1846-1848, años de revoluciones burguesas en la Europa Occidental y de múltiples acontecimientos. Esta guerra comenzó por las pretensiones expansionistas de los Estados Unidos para la creación del Estado de Texas, por entones territorio mexicano. Como toda guerra tuvo sus vencedores y vencidos, ya lo dijo el General Ulysses S. Grant (...) No creo que haya habido una guerra más injusta como la que Estados Unidos le hizo a México, era seguir el mal ejemplo de las monarquías europeas.

Noticias de guerra de México (1848)
Jeremiah decide huir, salir del mapa, confiar su suerte al destino más inmediato sin más recursos que un caballo, un rifle y una sartén. En su camino hacia la inmensidad del bosque se topa con otro cazador, un viajo trampero apodado Garra de Oso que le ayuda a sobrevivir a su primer invierno.
En esta magnífica narración el silencio cobra protagonismo y me atrevo a decir que Pollack consigue hacer de todos nosotros pequeños Jeremiah, bien porque quizás alguna vez soñaste en convertirte en un tipo resolutivo con el medio, en no sentir miedo a la oscuridad más profunda o ser capaz de "vivir" en la más completa y absoluta de las soledades (todo por un breve espacio de tiempo), no vayamos a caer en el "asilvestramiento" del que luego, creo, ya no regresas.

Jeremiah con Garra de Oso

Jeremiah vive los tiempos de la caza en América, donde la Fur American Company controla el mercado de las  pieles y en donde los Indios comienzan a estar más que hartos del hombre blanco. Ha de luchar contra los suyos, contra los indios Crow y hasta consigo mismo. El relato es un magnífico discurso visual, una llamada a los sentidos, un cuento para recordar. 




Fue rodada en 1972 (un buen año) bajo el género del western y protagonizada por Robert Redford, actor fetiche de Pollack. La pieza musical central fue compuesta por John Rubinstein en un claro acercamiento a la obra de Aaron Copland como precursor de Suites en la Norteamérica de la primera mitad del siglo XX. Piezas como Red Pony, Appalachian Spring Suite, Corral Nocturne responden a ese espíritu americano de la época.
¿Adónde se dirige Jeremiah cada invierno?, imagino que su alma y su espíritu vagan por los bosques de las Montañas Rocosas, sin rumbo.



Original Soundtrack by John Rubinstein (1972)

martes, 18 de octubre de 2016

Viaje a la Costa Este de los EE.UU



Al igual que hicieran hace dos años por estas mismas fechas mi amigo Alberto en compañía de su inseparable compañero de viajes, Alfonso, vuelven a recorrer parte del Continente Americano dando fe de sus maravillas. Como si de un cuento se tratase, y dado que yo me ocupo de relatar el trayecto, también soy testigo por las fotos enviadas de la magnitud del territorio.


Antes de partir yo me dedicaba a llenarles la cabeza de un posible que no "imposible" encontronazo con Lewis y Clarck, aquellos dos expedicionarios que fueron contratados por Thomas Jefferson después de la compra de Louisiana en 1803. Hoy en día pocos son los que recuerdan las hazañas de estos dos buscadores de sueños reflejados en la prolífica y magnífica obra cartográfica de los principales ríos y cadenas montañosas, sin olvidar su contacto con las tribus indígenas lo que facilitó el comercio directo de pieles. 


Volviendo al presente, viajar a la Costa Este y salirse del mapa para ir mas allá de las fronteras sólo te puede llevar a encontrarte con islas como la Isla del Príncipe Eduardo, un lugar según me cuentan idílico, que destaca por sus grandes campos y por su costa con una curiosa playa roja. Me olvidaba de mencionar el "Acadia National Park" frente a las costas atlánticas de Maine, otra joya de la Naturaleza.
Si seguimos rumbo Noreste y cruzamos la frontera al Canadá las cosas se ponen todavía más interesantes, en parte porque es inevitable no mencionar a otro gran explorador de la zona, el gran Jacques Cartier (1491-1557) un navegante y explorador francés que realizó tres viajes a América del Norte al servicio de la corona francesa y que le convirtieron en el primer explorador de esa nacionalidad en el Nuevo Mundo. Su nombre está íntimamente ligado a uno de los ríos más representativos del continente, el Río San Lorenzo, la vía navegable más grande para la penetración europea en América del Norte. 
Alberto & Alfonso me dicen que acaban de avistar ballenas...eso me recuerda las ganas que tengo yo de poder contar algún día una experiencia similar. Creo que con sólo pronunciar B A L L E N A ya es suficiente.




Ahora la acción transcurre sobre suelo urbanita, vamos hacia la provincia de Quebec, cuya capital provincial es la ciudad de Quebec y la urbe más poblada, Montreal. Aquí conviven los Grandes Lagos, el Océano Atlántico, fronteras marítimas, la cercana Terranova, Nueva Escocia y Labrador...escenarios de leyenda, como el mítico Paso del Noroeste o Estrecho de Anián, nombre que aparece en los Viajes de Marco Polo, basándose en conjeturas (...) los mapas que registraban la nueva visión del mundo, es decir las tierras septentrionales de América eran designadas como Anián. Hago un pequeño inciso para referirme a otro de los grandes exploradores del territorio, he aquí al gran Paul Chomedey de Maisonneuve (1612-1676) fundador de Montreal y posible pariente de los Maisonnave de Alicante que se asentaron en la ciudad procedentes de La France y que fueron productores de uno de los vinos más significativos de una época, el fondillón.



Voy a ir poniendo rumbo hacia el Sur, más que nada porque no me queda  ni papel ni tinta suficientes para tan magna travesía. Tras cruzar Toronto los chicos se plantan en las Cataratas del Niágara, como ya hicieran Joseph Cotten y Marilyn Monroe o Superman. Los que ya conocen las cataratas Victoria o las de Iguazú, éstas no les dejan tan perplejos, puestos a comparar...yo resaltaría de este escenario cinematográfico el Spanish Aerocar de Leonardo Torres Quevedo (1852-1936), inaugurado en 1916 y que sigue prestando servicio. 



El viaje entra en su recta final, nos queda por visitar la Isla de Nantucket y la asombrosa Biblioteca Pública de Boston, la primera biblioteca municipal pública de los EE.UU y cuyo diseño corrió a cargo del gran arquitecto valenciano Rafael Guastavino.


                                                                  That´s all folks!

miércoles, 12 de octubre de 2016

¡TIERRA!


Mapa de Waldseemuller, el primero en incluir el topónimo "América" 1507 

Todo empezó cuando Colón vio bandadas de loros volando hacia el Sudoeste. Fue una indicación inmejorable, o providencial, como se decía antes. De haber procedido las tres carabelas con su rumbo hacia el Oeste, se habrían encallado en el gran banco de la Bahama. 
Cinco días más tarde sobrevino el momento culminante del descubrimiento de América. Sucedió a las dos de la madrugada. Lo más incierto es la fecha. En tiempos de Colón se usaba el calendario Juliano y por tanto el día D de América tuvo que ser el 21 de Octubre de 1492 y no el famoso 12 de Octubre.
(...) Uno admira a Colón, y no tanto por lo que le contaron de él en el colegio, que era un héroe de la patria, sino por lo que le callaron de su figura. Colón era una gloria de España, decían los libros de texto, y uno se los creía a falta de otros. Con el tiempo uno ha ido haciéndose su propia idea de Colón hasta acabar viéndolo en otra luz. El almirante recibió en vida más agravios que agasajos por haber puesto la historia y la geografía del revés. La posteridad le quitó hasta el nombre del Continente que había descubierto, recayendo eso en otro italiano, el florentino Américo Vespucio. También se dice América en buena medida porque Martín Ilacomilo, el oscuro autor de "Introducción a la Cosmografía" (1507), no cita ni una vez a Colón.
(...) El segundo viaje de Colón a la Española en 1493 fue agridulce. No quedaba ni un superviviente de los 39 hombres que había dejado en La Navidad, el fuerte que había erigido cerca del lugar donde había naufragado la Santa María. Por otro lado, comprobó con sus propios ojos la riqueza potencial de La Española. "Viven en la edad de oro", exclamaba Colón al encontrar pepitas de veinte onzas y un bloque de ámbar de 300 libras. A uno le emociona más el ámbar que el oro, pero a Colón le traía al pairo la resina dorada una vez contemplabas las minas a cielo abierto de Cibao, el primer lugar de América que creyó la misma encarnación del Ofir, el fabuloso El Dorado de la Antigüedad.

Luis Pancorbo. Río de América. Biblioteca del viajero. 2004



Mapa de Juan de la Cosa (1500). El Nuevo Mundo aparece en la parte superior (en verde) y el Viejo Mundo en la parte central e inferior (pintado en blanco). Es un mapamundi pintado en pergamino que se conserva en el Museo Naval de Madrid. El mapa es la representación del continente americano más antigua conservada.

domingo, 9 de octubre de 2016

El Hombre de Boston y la venta de Alaska


Sitka (1891)

Yo siempre creí que Jonathan Clark, conocido por todos por el "Hombre de Boston" fue quien le compró Alaska a los rusos allá por 1850. Pero no, no fue así. Hechos como éste ocurren cuando la ficción supera la realidad y a mi me da por creer que todo lo que me cuentan en una película puede o podría ser verdad. Incertidumbres aparte, el Hombre de Boston se convirtió en mi héroe tras la pantalla y cada vez que se disponía a navegar en su goleta de nombre "La Peregrina" a mi me faltaba tiempo para saltar al sofá y no moverme del mismo mientras durase la película.
Las historias sobre veleros, navegantes, balleneros... no me digan que no prometen! son una apuesta segura, ¡un delirio!, pero vayamos a los hechos que se sucedieron durante la segunda mitad del siglo XIX en un espacio tan bello y salvaje como es Alaska.




Tenemos a rusos y americanos unidos por un territorio y separados por un Océano. La Alaska que todos conocemos, aunque sea de oídas hablaba ruso, bebía ruso y sorbía borsch, esa suculenta y enriquecida sopa que te quita el frío y te proporciona optimismo por unas horas (ya se sabe que con el estómago lleno las penas son menos penas).
Tomemos las coordenadas 57º 03´10´´N-135º 19´54´´O y viajemos a ese rincón helado del planeta. En un momento nos encontramos en Sitka, el nombre de una ciudad y un distrito del Estado de Alaska. La ciudad fue fundada en 1799 por los rusos y servía de base y repostaje para los barcos que se dedicaban a la caza de focas, aquel negocio tan lucrativo que hizo fortunas como a los propietarios de la "American Fur Company" la Compañía de pieles americana. Su fundador, John Jacob Astor, monopolizó el comercio de las pieles en todo los Estados Unidos y en menos de medio siglo creó el primero de los grandes trusts en el mundo de los negocios estadounidenses. Tramperos y comerciantes de la época expandieron los límites del negocio peletero fundando ciudades que jalonan la Costa Oeste del Pacífico hasta las extremidades de Alaska.




En este marco histórico saltan a la escena rusos y americanos, pujando fuerte por el territorio y por la exclusividad de un negocio. En este escenario de caza masiva y lucha por la supervivencia hacemos  un alto en Sitka que con acento ruso suministraba a barcos las mercancías necesarias para su viaje hacia las Islas Pribilof rozando el Estrecho de Bering. En la actualidad, Sitka con una población de apenas 9.000 habitantes, que ha cambiado el vozka de antaño por el turismo y que se ha re-convertido en puerto de escala para los cruceros que llegan hasta allí rumbo al norte. 



Conforme vamos avanzando en el tiempo las cosas empezaron a cambiar tanto para la Compañía de Pieles como para rusos y americanos del Norte. El comercio de pieles reventó el mercado y la caza masiva puso en peligro a las distintas especies. El señor Astor vendió la Compañía y los americanos empezaron a presionar a los rusos con un claro objetivo: comprar Alaska. 


Cheque-compra de Alaska

La ceremonia de entrega tuvo lugar en Sitka un 18 de Octubre de 1867. Los rusos recibieron por la venta de Alaska-un territorio de 1.518.800 metros cuadrados-la cifra de 7.200.000 dólares
El Hombre de Boston, en la ficción, fue interpretado por un magnífico Gregory Peck que lo da todo en el papel. Su compañero de aventuras y rival al mismo tiempo es interpretado por Anthony Quinn, un portugués borrachín que le pega a todo. Y claro, si la película cuenta con un héroe necesitamos a su heroína, la condesa Marina Selanova, una chica rusa de la alta aristocracia obligada a casarse con un primo conde al que detesta. Entremedias y como plato fuerte podemos contemplar en la pantalla la ciudad de San Francisco y que a mediados del S.XIX se convirtió en el centro de reunión de comerciantes, exploradores, criminales, prostitutas, ludópatas de toda la Costa Oeste de los Estados Unidos de América.